intención
Terminas eso que te venía agotando
@goldenhour Narrated by Amy Black 2:06 24 shots
0:00 2:06
Hay algo en tu vida que no volverías a empezar hoy, sabiendo lo que ahora sabes. Puedes nombrarlo en menos de un segundo, y eso ya te dice cuán viva sigue esa pregunta. La mañana está tranquila y con la cabeza fría. No hace falta decidir nada en medio del pánico, y aun así se puede decidir.
Un calendario con algo recurrente que te produce un ligero fastidio. Una chaqueta que llevas tiempo queriendo arreglar. Ese espesor particular del aire de la mañana antes de abrir una ventana. Más abajo, la puerta de una furgoneta, luego un motor, y otra vez el silencio.
Te quedas por lo que ya te ha costado, y ese es exactamente el razonamiento que mantiene a la gente atrapada durante años. Las horas ya se fueron. Quedarte más tiempo no las va a recuperar, así que en realidad no son una razón, solo lo parecen porque irte haría visible la pérdida. Lo que eso te cuesta no es solo el tiempo que sigue consumiendo. Es todo aquello a lo que habrías dicho que sí si esto no estuviera ocupando ese espacio en silencio.
Prueba a plantear la pregunta desde el otro lado. En vez de preguntarte si deberías dejarlo, pregúntate si te apuntarías a esto hoy, a este precio, sabiendo todo lo que sabes, y deja que la respuesta honesta se sostenga sola, sin ningún argumento que la acompañe. Si la respuesta es no, entonces quedarte no es lealtad ni es perseverancia. Es una decisión que vuelves a tomar cada mañana por el simple hecho de no tomarla, y disfrazar eso de compromiso te ha costado más que cualquier cierre limpio que pudieras haber hecho.
Así que hoy, que termine algo. Envía el mensaje, rechaza la invitación recurrente, cancela ese arreglo que ya dabas por hecho. Una frase, dicha con amabilidad, sin una larga justificación que abra paso a una negociación que no quieres tener.
El espacio que se abre se sentirá extraño durante más o menos una semana, y después se sentirá como aire. Has estado cargando esto en silencio durante mucho tiempo y nadie lo notó, ni siquiera tú. Suéltalo. Algo mejor va a querer ese espacio.