Skip to content

intención

Sigues descartando tus propias pruebas

@warmmonsoon Narrated by Amy Black 2:07 23 shots

0:00 2:07

Has hecho cosas difíciles y no las cuentas. Eso no es modestia, y vale la pena mirarlo de frente esta mañana, antes de que el día se vuelva ruidoso. Hay un escritorio, una ventana, y el ajetreo cotidiano de una habitación donde alguien trabaja. Toda la prueba que necesitas ya está detrás de ti.

Un bolígrafo que no has usado en un tiempo. Polvo que gira en un rayo de luz cerca del estante. Un cuaderno con tres páginas usadas y el resto esperando. En algún lugar un coche arranca mal y luego arranca.

Cada vez que logras algo difícil lo archivas como suerte, cuestión de tiempo, o un listón más bajo de lo que parecía. Entonces la siguiente dificultad llega a una persona sin ningún registro de haber logrado nunca algo así. Esto es lo que provoca: la confianza se construye con pruebas recordadas, así que descartar esas pruebas te mantiene permanentemente en el punto de partida, sin importar cuánto hayas sobrevivido en realidad. No es humildad. La humildad es una visión precisa de ti mismo, y esto es una visión sistemáticamente inexacta que resulta apuntar siempre hacia abajo.

Aplica tu propio criterio en ambos sentidos. Nunca dejarías que un amigo explicara cuatro años difíciles como una simple racha de buena suerte; llamarías a eso una distorsión, con delicadeza, y tendrías razón. Aplícalo a tu propio historial y la imagen no es halagadora, simplemente es correcta. Lo que llamas suerte fue, sobre todo, que estuviste presente en un mal día, una y otra vez, cuando podías haberte ido. Esa es la prueba menos vistosa y más fiable que existe, y eres la única persona que se niega a mirarla.

Así que hoy anota tres de ellas en papel. Tres cosas difíciles que ya has logrado, escritas con claridad, sin matices y sin explicar cómo fueron más fáciles de lo que parecían. Lee la lista una vez, despacio, y luego guárdala donde puedas encontrarla en una mala semana, más que en un lugar ordenado.

No estás empezando de la nada. Simplemente has llevado mal las cuentas durante años, y la versión corregida es una lectura mucho mejor de lo que esperas.