intención
Lo haces tengas ganas o no
@rooftopquiet Narrated by David Diamond 2:11 25 shots
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Sabes lo que te pide el día de hoy y ya intuyes que no vas a tener ganas. Eso no es una señal de alarma. Es martes, es lo que pasa casi todos los martes, y la mañana, por lo demás, está completamente bien. Luz en el suelo. Una tetera. Un día que todavía no ha sido decidido por ningún estado de ánimo.
Zapatos junto a la puerta, uno un poco torcido. Un vaso de agua que se entibia en un estante. Ese silencio particular antes de que un edificio despierte del todo. Tus notas de la semana pasada, aún legibles, esperando donde las dejaste.
Has dejado que un sentimiento decida si el trabajo se hace o no. Parece razonable porque el sentimiento llega primero y habla con mucha seguridad. Pero esto es lo que en realidad cuesta: el ánimo es como el clima, cambia varias veces al día por razones que no tienen nada que ver con tu vida, y todo lo que dependa de él hereda esa misma inestabilidad. Así que una práctica que depende de tener ganas es una práctica que funciona al azar, y el azar es indistinguible de abandonar, si miras un mes entero en vez de una sola mañana.
Fíjate bien en qué dirección va realmente la causa. Has supuesto que tener ganas es lo que produce la acción, así que esperas a sentirlas. Pero también, muchas veces, has empezado algo a regañadientes y has notado que la resistencia desaparecía a los veinte minutos, lo cual significa que la acción produce el sentimiento al menos tantas veces como al revés. La motivación no es el combustible, es el humo que sale después. Esperarla es esperar río abajo de lo mismo que te niegas a empezar.
Así que hoy sucede a la hora que dijiste, con el ánimo que tengas en ese momento, con la calidad que ese ánimo produzca. No negocias con él ni lo revisas después. Quedó anotado en la agenda, y a la agenda no le importa en absoluto cómo dormiste ni qué clase de semana ha sido esta.
El sentimiento aparecerá tarde o temprano y se llevará el mérito. Déjalo. Tú sabrás quién de los dos hizo realmente el trabajo, y la semana también lo sabrá.