intención
Digo lo que llevo guardando
@slowwaves Narrated by Bret Rose 2:30 33 shots
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Volvemos a hablar. No con cuidado, como habla la gente cuando esquiva algo, sino bien, como hablábamos antes, y a esto no lo pienso soltar. Hay una ligereza en el pecho que había dejado de esperar en silencio. Me había acostumbrado tanto a su ausencia que dejé de notar que faltaba. Resulta que llevaba cargando con todo desde el principio.
Hay una mesa entre los dos y dos tazas encima y uno de nosotros ya se ha reído de algo pequeño y completamente tonto. Ese alivio concreto de oír una voz que conoces bien decir tu nombre de la manera más normal, como si no se hubiera perdido nada de tiempo. Ninguno de los dos está teniendo cuidado con el otro. Esa es la parte que noté primero, y es la parte que voy a recordar.
Pasó el tiempo. Más del que pretendía. Cada semana que pasaba hacía más difícil escribir la primera frase, hasta que el propio silencio se convirtió en aquello por lo que estaba pidiendo perdón, que es una trampa de diseño muy limpio. Cuanto más lo dejas, más grande tiene que ser la apertura, y cuanto más grande tiene que ser la apertura, más lo dejas. Ese bucle funciona durante años si nadie lo interrumpe. No estaba protegiendo la amistad esperando. Me estaba protegiendo a mí de unos treinta segundos de incomodidad, y se los estaba cobrando a la amistad.
La apertura no tenía que ser elegante. Tenía que ser honesta y tenía que ser corta. La gente casi siempre está esperando a que se abra una puerta. Casi nunca está inspeccionando cómo se construyó. Yo había montado una teoría entera sobre lo mucho que había dañado esto, con un informe detallado de lo que debían de pensar de mí ahora, y la teoría resultó estar hecha de nada más que de mi propio silencio. Había sido la única persona en la habitación todo el tiempo, sosteniendo los dos lados de una conversación que nunca ocurrió. La puerta no estaba cerrada con llave. Simplemente dejé de probar el picaporte y decidí que eso contaba como cerrada.
Así que hoy mando el mensaje. Dos frases. He estado pensando en ti, y me gustaría hablar. No tengo que resolverlo en la primera. No tengo que explicar el hueco ni justificarlo ni presentarme con un motivo lo bastante bueno para excusar la tardanza. Solo tengo que abrir la puerta y dejar que decidan qué pasa después, que siempre fue su parte de esto y nunca la mía.
Venga lo que venga, dejé de cargarlo por mi cuenta. Esa parte está terminada, y era la única parte que de verdad me tocaba a mí. El resto nunca estuvo en mis manos, y fingir lo contrario es como me mantuve a salvo en lugar de valiente.